Los cálculos biliares son un flagelo que afecta particularmente a las mujeres y a las personas con sobrepeso, pero también y especialmente a las personas mayores.
Cálculos biliares: dolor repentino y continuo en la boca del estómago.
El dolor causado por los cálculos biliares se siente en la región epigástrica. La región epigástrica es la zona superior del abdomen, entre el esternón y el ombligo. Este dolor intenso también puede irradiarse por debajo del diafragma y hacia el hombro derecho, dificultando a veces la respiración. Un ataque de cálculos biliares es un dolor continuo e intenso que puede durar casi dos horas y no debe confundirse con una úlcera estomacal, que causa dolor tipo cólico.
Cálculo de la vesícula biliar
La presencia de cálculos biliares no siempre es un problema. Sin embargo, en caso de un ataque de cálculos biliares o dolor intenso, es importante consultar a su médico de inmediato. Pueden surgir complicaciones: un cálculo biliar puede obstruir el conducto biliar común, el tubo que conecta el duodeno con la vesícula biliar, y causar una infección o incluso riesgo de sepsis. En caso de náuseas, vómitos y fiebre alta (superior a 39 °C/102 °F), debe buscar atención médica de urgencia.
Cálculos biliares y ausencia de síntomas
En ocho de cada diez casos, la presencia de cálculos biliares —pequeños cristales compuestos principalmente de colesterol— no causa síntomas. Si no hay dolor ni complicaciones, la presencia de cálculos biliares no representa un problema.

