Sobrepresentación

Ir a trabajar incluso cuando tu salud requiere descanso: eso es presentismo. Anteponer el trabajo a la salud puede tener graves consecuencias. Solemos pensar que el presentismo es inofensivo, ¡pero nada más lejos de la realidad!

Cuando uno está enfermo, a veces es mejor no trabajar, ya que la productividad disminuye, las relaciones laborales se resienten y la propagación de la enfermedad puede multiplicar el número de empleados enfermos. Es mejor tomarse unos días libres por un resfriado, por ejemplo, que tener que ausentarse una semana entera porque se ha convertido en una sinusitis.

Presentismo y agotamiento
En definitiva, el principal riesgo sigue siendo el agotamiento laboral, esa forma particular de depresión causada por el cansancio profesional. La incapacidad de tomarse un descanso del trabajo, incluso cuando uno está demasiado enfermo para desempeñarlo adecuadamente, es un factor de riesgo muy significativo.

¿Cuáles son las soluciones al presentismo?
Si las empresas fueran más conscientes de los riesgos asociados al presentismo, podrían desalentar este comportamiento entre sus empleados. De hecho, para los empleados, que se reconozca su enfermedad suele ser algo muy positivo.